Nadie nace aprendido en esta vida, diría mi abuelo. Cualquier proyecto que se inicie debe comenzar de cero e ir moldeándose hasta alcanzar los objetivos que se han trazado, de la misma manera toda empresa que nace, requiere cuidados y ajustes de pequeños detalles que le permitan lograr la madurez, y por ende, el éxito.

Una empresa es como un niño, dependiendo de la educación y el seguimiento que se le dé puede adquirir buenos o malos hábitos, marcando así su destino. Por eso tomaremos esa comparación para aplicarlo en nuestro camino a la conquista empresarial, con tres consejos esenciales que las primeras etapas de un niño nos pueden enseñar.

Primero, cuando aprendemos a caminar, nos caemos cientos de veces, lo curioso de esto es que después de un poco de lágrimas intentamos hacerlo de nuevo. Esta debe ser nuestra actitud siempre. Nuestra empresa puede sufrir algún par de raspones, un poco de golpes en sus procesos y en sus miembros al intentar salir a flote, ingresar en el mercado, pero el arte de triunfar consiste en saber que eso no marca un fracaso, que tenemos un destino que nos aplaude al vernos levantar y sacudir un poco el polvo que se nos adhiere al caer.

Segundo, un niño siempre da la milla extra, nunca lo verás cansado de intentar e intentar, e intentar, aprovechará todo momento para volver a hacer lo que desea hasta conseguirlo. Si logramos aplicar esta “filosofía” a nuestro modelo de negocio podemos obtener grandes resultados. La cantidad de veces que al comenzar no ves los resultados que esperabas no te dice que no tienes futuro, solo te está ayudando a enrumbarte al éxito, porque te muestra que ese no es el camino y si lo comprendes rápidamente te aproximas al proceso correcto.

Tercero, ¿has visto a un niño intentar andar por primera vez en bicicleta? Pasan varias cosas, primero el papa no lo suelta si la bicicleta no tiene rodines  y lo mantiene agarrado hasta que poco a poco la seguridad del niño le da confianza para soltarlo , y si los tiene estos le dan soporte y equilibrio, llegará el día que olvidándose, por un momento de ese apoyo podrá hacerlo solo. Apoyarse es fundamental en el ámbito empresarial, existen profesionales, colegas, emprendedores también que con sus consejos pueden darte el soporte que tu empresa necesita para que se sostenga y comience a pedalear hasta que ya pueda ir avanzando sola

El comienzo hacia la grandeza empieza por la humildad. Cáete un poco pero cáete rápido, y luego levántate. No te canses de volver a comenzar, la constancia siempre será recompensada. Busca ayuda, esto no demuestra que eres débil manda una señal de aviso que vas con todo por esa meta.

Nadie nace aprendido, pero quien aprende crecerá con éxito y cosechará todo lo que siembre ha soñado. ¿Por qué no intentarlo si el cielo es el límite? ¡Vamos a dar nuestros primeros pasos!

 

Ser emprendedor es un estilo de vida y nuestro objetivo a través de este espacio es compartir conocimientos, inspirarlos con nuevas ideas, con testimonios de éxito y que juntos alcancemos nuestros objetivos de negocios